Opinión

 



Hacia una nueva economía


Por David Martínez i García
Consultor económico y financiero

Hay tres características básicas que configuran el ser: la libertad, la inteligencia y la capacidad de amar. El uso que hagan los individuos de cada una de estas capacidades definirá un modelo de sociedad y a la vez un modelo económico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Si el individuo utiliza su libertad sin límites, tendremos un modelo económico como el actual, basado en la idea de crecimiento permanente. Si el individuo utiliza su inteligencia para investigar sobre aquello que le aporta un mayor beneficio personal, tendremos un modelo económico como el actual, en el cual el conocimiento y la capacidad de investigar se concentran en manos de los países más poderosos. Y por último, si el individuo utiliza su capacidad de amar, para amarse a sí mismo por encima de todo, estaremos ante un modelo económico como el actual en el que resalta la idea de economía del bienestar.

Tenemos actualmente un modelo económico que se sustenta en tres pilares: el crecimiento sostenible, la concentración del conocimiento y la investigación y la economía del bienestar. El modelo económico actual es un modelo muy poco solidario; alimenta el resentimiento y propicia el enfrentamiento.

¿Cuál podría ser el modelo económico que diera una respuesta más realista a los actuales problemas del mundo?

Podríamos pensar en un modelo económico que se sustentara, en primer lugar, en la libertad responsable del individuo como contraposición a la idea de libertad sin límites. Este nuevo planteamiento nos llevaría, probablemente, al concepto económico de sostenibilidad.

En segundo lugar, la utilización de la inteligencia del individuo ha de servir para poder buscar la promoción y la defensa de la dignidad de todos los seres humanos, no solamente de unos cuantos. Este salto cualitativo en el uso de la capacidad inteligente del individuo nos llevaría al concepto de globalización del conocimiento y la investigación

Y, en tercer lugar, la capacidad de amar que tiene el ser humano puede ser perfectamente aplicada hacia los demás en contraposición con la capacidad de amarse a uno mismo, en primer lugar y por encima de todo. Este último cambio cualitativo nos llevaría hacia el concepto de solidaridad.

Si uniéramos los tres conceptos, tendríamos un modelo económico alternativo en que:

 
1) Tendría primacía la sostenibilidad frente al crecimiento sostenido.

Hablar de sostenibilidad desde el punto de vista económico quiere decir pensar en un cambio en el proceso de producción y de consumo, que tendría como objetivo, de un lado, llegar a la internalización de todos los costos productivos, y de otro, ir hacia un modelo que no estuviera basado en el crecimiento permanente. Nuestro planeta, desde el punto de vista medioambiental, no puede aguantar por mucho tiempo un modelo de producción y de consumo basado en el crecimiento permanente. Algunos procesos productivos tendrían que incluir, dentro de sus precios, unos costos derivados del deterioro del medio ambiente, que probablemente harían que estos procesos se convirtiesen en no rentables, con las consecuencias que ello comportaría.

Hemos globalizado los mercados con el objetivo principal de disminuir los costos de producción y de transferir, a los países menos desarrollados, los procesos más contaminantes. Pero, al hacerlo, no hemos tenido en cuenta ningún tipo de estrategia a nivel socioeconómico ni medioambiental. Es decir, hemos tratado el tema medioambiental como un problema local sin querer ver que es un problema planetario.

 
2) Tendría primacía la globalización del conocimiento y la investigación en contraposición con la idea de concentración.

El desarrollo de las comunicaciones, en especial de  Internet, ha facilitado el acceso y el intercambio de información a nivel mundial. Pero lo que no ha cambiado es la concentración del poder de investigación.

La investigación está concentrada en unas pocas manos y, lógicamente, es en las de los países más desarrollados donde se concentra la mayor cantidad de recursos para llevar a cabo esta investigación.

Además, las materias objeto primordial de investigación son aquellas que tiene asignados más recursos y, por tanto, que interesan a los países más desarrollados. No interesa investigar sobre cosas que no aporten una rentabilidad económica posterior. Es necesario globalizar el conocimiento y descentralizar el poder de investigación para poder solucionar problemas que, desde el punto de vista del modelo económico actual, no resulta rentable solucionar.

 
3) Tendría primacía la solidaridad frente la economía del bienestar

Un modelo económico basado en la solidaridad debe ir substituyendo una relación de tipo “voluntario” por una relación más estable, basada en el compromiso. Este principio de solidaridad ha de tener como eje principal el concepto de justicia social: justicia en la distribución de los bienes y justicia en las relaciones de intercambio.

La justicia en la distribución de los bienes se concreta en la ayuda de los países más desarrollados hacia los países más desfavorecidos, con el objetivo de propiciar un desarrollo equilibrado con el medio ambiente y que permita cubrir las necesidades básicas de los individuos. Con ello no quiero decir que para hacer justicia en la distribución de los bienes sea necesario uniformizar las necesidades (que sería la idea de la novela Un mundo feliz), sino atender la diversidad de estas necesidades con el fin de cubrirlas.

La justicia en las relaciones comerciales hace referencia a la creación de un marco que facilite una mayor equidad en las relaciones comerciales. Esta equidad debería tener su correspondiente cobertura jurídica a nivel mundial, que debería inspirarse en un código ético de conducta. 

¿Cuáles podrían ser los principios de este código ético que regiría las relaciones de intercambio?

Podríamos inspirar este código ético en las condiciones que deben darse entre dos personas para que haya una verdadera amistad conmutativa, para la cual es necesario que se den  unas condiciones de equilibrio y de igualdad. De la misma manera, deberían darse las relaciones comerciales entre los más poderosos y los menos desarrollados. Entre otras, quisiera destacar cuatro:

Es básico que la amistad se plantee en un plano de libertad; nadie puede ser nuestro amigo a la fuerza. Una relación comercial justa no puede utilizar el chantaje ni una relación de esclavitud. Así, las relaciones comerciales se desarrollarían sin conflicto y estarían basadas en la fidelidad.

Una relación de amistad no se puede basar en el engaño; igualmente una relación comercial, para que sea justa y duradera, no se puede basar en el engaño que facilita una posición de superioridad. Basar las relaciones comerciales en la honestidad propicia la confianza, aspecto básico para llevar a cabo los negocios.

La amistad no se puede comprar. Para que una relación comercial sea justa, no se puede fomentar en una relación de prostitución, donde se busque el beneficio personal a costa de comprar personas o instituciones, con la intención de conseguir el propio objetivo. Una relación comercial que tenga en cuenta los intereses de la comunidad propiciará relaciones comerciales a largo plazo.

La amistad no se puede basar en el egoísmo. Una relación comercial justa ha de buscar el beneficio de ambas partes. Una relación comercial que no busca la especulación propicia el equilibrio, favorece la creatividad y es incentivo de colaboración.

Un modelo económico basado en este nuevo paradigma de sostenibilidad, globalización del conocimiento y la investigación y solidaridad, nos llevaría a reducir la distancia entre la riqueza y la pobreza y a un nuevo escenario donde las relaciones económicas pudiesen ser más justas. A la vez, pondríamos una buena base para reducir el resentimiento entre los pueblos y todo ello favorecería el objetivo último de buscar la paz entre los pueblos.

Pero, ¿cómo se puede pasar de la situación actual a este nuevo modelo económico que planteamos? ¿Cuál es la clave para cambiar la tendencia actual? 

La clave está en la capacidad inteligente del hombre de saber ver la realidad. Estamos funcionando con un modelo económico que no contempla el futuro. Vivimos el presente sin pensar en las consecuencias futuras, y eso no es realista.

La persona ha de llevar a cabo este cambio a través de instrumentos que tiene a su alcance: los poderes políticos que aporten las regulaciones necesarias; las empresas públicas y privadas, capaces de aportar creatividad e iniciativa dentro de un nuevo marco de actuación y de adaptarse al medio; y las entidades sin ánimo de lucro o los cuerpos sociales intermedios, capaces de aportar la concienciación y la sensibilización social tan necesaria para mantener invariables los criterios de solidaridad y justicia social.

Para llevar a cabo este cambio global debe existir un marco jurídico y ético de actuación, también de tipo global o universal. Tendría que asemejarse a una especie de constitución universal, entendida como marco jurídico y ético, debería fundamentarse en los principios de justicia y paz. La Declaración de los Derechos Humanos ha trabajado en este intento, así como el documento de la Carta de la Paz dirigida a la ONU, en que se ponen de manifiesto diez puntos, basados en evidencias, según los cuales toda la humanidad podría ponerse de acuerdo para poder lograr la paz.

La esperanza para poder lograr este cambio está en el individuo y en su capacidad de gestionar el cambio. La educación puede constituirse en la clave principal para enfrentarse a este desafío de una manera consistente. Pero no ha de ser una educación basada, de manera exclusiva, en la acumulación de técnicas y conocimientos, que es lo que le estamos pidiendo en la actualidad, sino que ha de ser una educación integral de la persona que forme en la libertad, la autonomía, la paz y la justicia. Una educación que permita crear una base cada vez más amplia de personas generosas, no manipuladas y aptas para ser solidarias, que imposibilitarán que la economía actúe contra la ética y contra la dignidad del ser humano.




[ Noticias ]  [ Boletines anteriores ]  [ Exposiciones ]  [ Opinión


[ Fundación ]  [ Proyectos ] [ Colabora  ] [ Ayudas ] [ Noticias ] [ Forum ] [ Enlaces ] [ Mapa ]


¡Escríbanos!