Opinión

 



Rescatar la solidaridad


Por Marta Burguet Arfelis
Dra. en Pedagogía

La película más galardonada en el certamen de los Premios Óscar ha sido "Una mente maravillosa". En ella se  relata la historia real de un premio Nobel de Economía -el Dr. Nash- que con sus aportaciones matemáticas supera la teoría economicista de Adam Smith. La mente maravillosa del Dr. Nash , aun padeciendo esquizofrenia,  contribuye con su inteligencia a la sociedad. Esta es la peculiaridad y el trasfondo de la historia, la propia aceptación de la enfermedad mental así como el reconocimiento y aceptación social que tiene. Este ha sido argumento de numerosas conversaciones cotidianas, y ha acercado también al público de a pie su interés por las teorías económicas.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De otro tipo de economía -la solidaria- se habló en días pasados en un interesante Foro que me permito resumirles brevemente.

La Fundación Ayudando Ayudar (http://www.helpingtohelp.org), como entidad promotora de la Red Internacional Solidaria - RIS (http://www.risolidaria.org), mantuvo on-line durante el mes de febrero un foro sobre la inversión en solidaridad, a partir de un texto del economista Jordi Cussó. En definitiva, se planteaba la capacidad de crear una sociedad solidaria, que pueda utilizar la economía como una herramienta para construir un mundo más justo. "Una economía que invierte en el bien, en la justicia y la paz, resulta más rentable que una economía que invierte en la guerra y el mal. Por ello la economía debe estar regida por la libertad, una libertad co-responsable y realista, lejos de intereses y engaños." Este economista reconocía también la solidaridad y la inteligencia como fundamentos para orientar los criterios de distribución económica.

En el foro, que fue muy concurrido desde países y culturas muy plurales, se propuso una 're-ingeniería' del actual modelo económico tratando de aplicar la responsabilidad social al mundo de las empresas. De ello habla el "Libro Verde de la UE - Fomentar un marco europeo para Responsabilidad Social de las Empresas (http://www.europa.eu.int/eur-lex/es/com/gpr/2001/com2001_0366es01.pdf). En esta misma línea, existe el Programa de investigación de las Naciones Unidas sobre la responsabilidad social de las empresas (http://www.unrisd.org/engindex/research/busrep.htm), que tiene por objeto promover la investigación y el diálogo político sobre cuestiones de responsabilidad social y ecológica de las empresas en los países en vías de desarrollo.

La profesora del Departamento de Empresa de la Universidad Pompeu Fabra, M. Angels Gil Estallo, afirmaba en el foro que "invertir en lo necesario siempre es muy importante, pero invertir, que no gastar, en solidaridad con creatividad e imaginación es prioritario". Otros participantes se preguntaban si hay alguna empresa que haya tenido una experiencia rentable después de invertir sumas importantes en solidaridad. En esta línea se destacó que hay iniciativas como el marketing con causa o social, pero que distan mucho de la verdadera voluntad de inversión solidaria por convencimiento y no por interés.

Sin embargo, la inversión en solidaridad no sólo puede ser económica, pues se limitaría mucho el acceso a ello de un importante sector de población, y se estaría menospreciando una inversión que es generadora de economía solidaria: la inversión de tiempo y energías en iniciativas solidarias, como es el caso de Cibersolidarios (http://www.mx.geocites.com/cibersolidarios). Otras empresas e iniciativas solidarias son las de la Red de entidades y empresas que participan en economía social (http://www.reasnet.com), el Congreso Fundacions 2001, bajo el lema "Identidad, valores y futuro" (http://www.ccfundacions.org), la Fundación Etnor para la ética de los negocios y las organizaciones (http://www.etnor.org) y el curso de ética empresarial (http://www.um.es/siu/congre/eticaempresarial), la Secretaría de Estado Francés de la Economía Solidaria (http://www.social.gouv.fr/economie-solidaire). También son de destacar iniciativas de economía solidaria en Colombia. En este sentido la Superintendencia de la Economía Solidaria (http://www.supersolidaria.gov.co) presenta cómo se desarrolla desde el gobierno colombiano la Ley de Economía Solidaria (http://www.minjusticia.gov.co:9090/ows-do/43357/433571.htm) aprobada en 1998, que da cobertura a miles de empresas de este país latinoamericano.

También la Fundación de Desarrollo Sostenido (http://www.fundeso.org) promueve programas de desarrollo socioeconómico en países en vías de desarrollo, con especial atención a América Latina. Las empresas solidarias de Fundeso colaboran económicamente al desarrollo de estos proyectos y a la difusión de la labor que se lleva a cabo.

La Fundación Futur (http://www.fundaciofutur.org) es una empresa sin ánimo de lucro dedicada a crear empleo directo para personas en situación de exclusión, formándolas para que tengan acceso al mercado laboral.

La participación desde China ponía en evidencia que el discurso económico que impera desde las grandes empresas extranjeras es ver a China como un gran mercado con 1.300.000.000 potenciales consumidores. Desde ahí también se replanteaba una educación de la inteligencia no sólo en su dimensión cognitiva, sino también emocional afectiva y volitiva.

Desde República Dominicana se comentaba la opinión expuesta en el periódico "El Caribe", donde se plantea que los tres pilares sobre los que se asienta nuestro sistema económico no tienen respuesta para afrontar la dimensión global de los problemas actuales. Por ello se propone un nuevo paradigma construido sobre la sostenibilidad (que sustituya la idea de crecimiento permanente), la solidaridad (como contrapartida a la idea de bienestar, menos realista y global), la globalización del conocimiento y la capacidad de investigación (para que la investigación se dirija también a resolver los problemas no rentables de los más desfavorecidos). Se propone, por tanto, plantear un modelo que sea compatible con el medio ambiente desde la solidaridad. También el boletín del Servicio de Observación sobre Internet (SOI) se hizo eco de esta economía solidaria en el artículo http://www.ua-ambit.org/soi/estaed139.htm.

Rescatar la solidaridad en cuestión de inversión no es una mera cuestión económica, implica también una inversión en investigación, inteligencia, tiempo, energías, proyectos e iniciativas que secunden la solidaridad, para hacer de esta pretendida globalización algo más humano, más real y menos partidista y sectorializado. Invertir en solidaridad debe ser algo atractivo para el cliente, más cuando las empresas 'usan' la solidaridad como forma de marketing para ampliar sus ventas. Por tanto, globalmente podemos afirmar que la solidaridad tiene un valor reconocido, ya sea usado como 'excusa' o desde parámetros éticos preestablecidos. 



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